Amo a una mujer que escribe poemas

para YJR.

Amo a una mujer que escribe poemas.
Estoy enamorado de unos versos que hablan sobre la tristeza y la soledad, de algunas palabras cruzadas por correo, de una tarde de diciembre sentados en un parque.
Amo a una mujer que ama a Dulce María (esa perra es divina, me dice), y a Borges (un perro retrógrado, pero divino también), y a Girondo, y a Alejandra Pizarnik.
Entonces que más me da, amigo Oliverio, que sea fea, o gordita, o que tenga las manos más descuidadas y horribles del mundo. ¿Podría dejar de amarla por eso?
Porque he comenzado a sospechar, sabes bien de lo que hablo, Oliverio, que esta mujer es de las que saben volar. Al menos, y de esto sí estoy seguro, cuando pienso en ella, yo puedo volar.

Por supuesto, esta mujer no es real.
Intuyo que la mujer real se debe parecer más a cualquier mujer real que a la mujer que escribe poemas.
El día que le confiese mi amor, seguramente echará a correr (por miedo de la lluvia, por miedo del frío, me dirá más tarde), tal y como haría cualquier mujer real.
Así, tendré que volver a amar a la mujer que escribe poemas. Me conformaré con soñar con los versos que hablan sobre la tristeza y la soledad, con las palabras cruzadas por correo, con una tarde de diciembre sentados en un parque.

Decía Pedro Calderón que la vida es sueño. Yo, por el momento, he comenzado a comprender la diferencia entre el ser y el pensar.

lunes 2 de febrero de 2009.

5 comentarios

  1. rosakiel dijo:

    Febrero 5, 2009 a 4:56 pm

    Ráptala, Noe… que sí, que hay (una) mujer(es) real(es) que escribe(n) poemas !!!

  2. rosakiel dijo:

    Febrero 5, 2009 a 4:56 pm

    qué bueno que has vuelto a escribir en el blog :-)

  3. Cristina dijo:

    Febrero 9, 2009 a 5:47 pm

    ¡Qué lindo te pones cuando te enamoras! jajaja
    Oye, Noe, no creo que exista mujer (u hombre) totalmente bella, ni ante los ojos más enamorados. Todos tenemos estupideces pedestres. A esa mujer tuya se le saldrán todos esos defectos propios de los mortales, pero no te olvides que esos versos y esos correos mágicos también son reales. Tu mujer es real y es mágica, ¿vas a dejar que una parte te haga perderte la otra? ¡Arriba, no tengas miedo!

  4. georgina perez meza dijo:

    Mayo 14, 2009 a 11:33 am

    Hola Noe, te comprendo perfectamente, yo escribo poemas y novela, es algo que solo los que tenemos el gusto por hacerlo podrían sentir, lo más raro del caso es que, a mí me gusta a parte de la tristeza y la soledad me gusta hablar sobre el placer de estar juntos, el placer de amar a una persona, tener tristeza de que algo se haya ido, tener alegría porque cuando ves a alguien que te inspira suspiras y escribe tu corazón, estoy por terminar un libro, que no me he atrevido a sacar, tiene parte de toda mi vida, y sobre todo el gusto de escribirle a quien tu quieres.

  5. Mayo 14, 2009 a 2:23 pm

    hola, gracias por el comentario… de verdad tienes escrita una novela? que envidia… a mi el tiempo y la vagancia a veces no me dan ni para escribir cosas pequeñitas como estas.


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